Hablemos de Boda: Alianza


Sin lugar a dudas, el intercambio de alianzas en la ceremonia religiosa o civil, es el momento más significativo en una boda.


¿Pero, de donde viene esta costumbre?


Foto: Enrique Samaniego


Conversando con mi Joyero favorito Don Gustavo Salazar, trajo un artículo muy interesante sobre el origen del intercambio de alianzas; el mismo se remonta en la cultura egipcia, al 2800 AC. Para ellos el anillo era un círculo que representaba una forma sin principio ni final, es decir, el infinito, el amor eterno.

Con el paso de los años, siguieron esta costumbre de intercambiar los anillos los griegos, que fueron quienes empezaron a colocarlo en el dedo anular, ya que en base a sus conocimientos en anatomía, creían que en ese dedo había una vena que conectaba directamente con el corazón y a la que llamaban “vena del amor», por lo que el anillo debía llevarse ahí mientras el corazón latiera, de allí el conocido : «hasta que la muerte los separe». Fueron los griegos los que también instauraron la costumbre de grabar inscripciones en el interior del anillo como el nombre y la fecha del enlace.


Posteriormente los romanos y la religión cristiana fueron quienes terminaron de arraigar esta costumbre como algo indispensable en el sagrado matrimonio convirtiéndolo en un símbolo indispensable en la ceremonia.


Hoy en día las alianzas pueden ser de Oro, Plata y hasta Platino; puedes combinar colores y acabados hasta conseguir una alianza que los identifique más allá de una celebración festiva.


Así que ya saben los que están próximos a casarse, hay que hacer una buena elección de alianzas de boda, ya que no solo son una gran tradición; sino porque además la vas a llevar de por vida.

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